Conceptos básicos del cambio climático

El estudio del clima es un campo de investigación complejo y en rápida evolución, debido a la gran cantidad de factores que intervienen. El clima de la Tierra no es inmutable. Como consecuencia de alteraciones en el balance energético, está sometido a variaciones en todas las escalas temporales, desde decenios a miles y millones de años. Entre las variaciones climáticas más destacables que se han producido a lo largo de la historia de la Tierra, figura el ciclo de unos 100.000 años de períodos glaciares, seguido de períodos interglaciares.
 
El cambio climático se define como la variación global del clima de la Tierra. Esta variación tiene su origen en causas naturales y también en la acción del hombre y se produce a muy diversas escalas de tiempo y sobre el conjunto de parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad...

El término efecto de invernadero se refiere a la retención del calor del Sol en la atmósfera de la Tierra por parte de una capa de gases en la misma, entre los que se encuentran el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano. Sin ellos, la vida tal como la conocemos no sería posible, ya que el planeta sería un lugar frío y yermo.

Por lo tanto, a pasar de lo negativas que resultan las palabras efecto e invernadero, ese efecto es paradójicamente el que permite que exista la vida, al proporcionar una temperatura sobre la Tierra de 35 grados superior a la que nos correspondería por su distancia respecto al Sol.

El problema es que, de acuerdo con la Contribución del Grupo de Trabajo I al Quinto Informe de Evaluación del IPCC, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso en las últimas décadas han aumentado a niveles sin precedentes en al menos los últimos 800.000 años. La concentración de CO2ha aumentado un 40% desde la era preindustrial, principalmente debido a las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles y en segundo lugar por las emisiones netas debidas a cambios de uso de la tierra. El océano ha absorbido aproximadamente el 30% del dióxido de carbono antropogénico emitido, causando la acidificación del océano.

El calentamiento del sistema climático es inequívoco y muchos de los cambios observados desde la década de 1950 no tienen precedentes. La atmósfera y los océanos se han calentado, las cantidades de nieve y el hielo han disminuido y el nivel del mar se ha elevado.

De acuerdo con los diferentes escenarios de emisiones estudiados, la temperatura media mundial continuará aumentando durante el siglo XXI, así como el nivel medio del mar. Es muy probable que aumente la frecuencia y duración de las olas de calor y de frío intenso.

El calentamiento atmosférico es un problema global y sumamente complicado, ya que se encuentra íntimamente ligado a cuestiones como la pobreza, el desarrollo económico y el crecimiento demográfico.

El impacto potencial es dramático, con predicciones de falta de agua potable, grandes cambios en las condiciones para la producción de alimentos y un aumento en los índices de mortalidad debido a inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor.

Para evitar dicha catástrofe climática, y siempre teniendo en cuenta el principio de precaución, es estrictamente imprescindible reiterar la necesidad de que todos los países contribuyan a la reducción de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.