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Preguntas frecuentes de residuos

 

 

 


 

 

¿Qué es un residuo?

 Denominamos residuo a cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la obligación de desechar.

¿Cómo se clasifican los residuos?

Existen diversas clasificaciones de los residuos atendiendo a diversos factores: según su estado, su origen, su peligrosidad, etc.

RESIDUOS DOMÉSTICOS: aquellos que se generan en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas. También se consideran así los residuos similares a los anteriores generados en industrias y servicios.

Se incluyen también en esta categoría los residuos que se generan en los hogares tales como aparatos eléctricos y electrónicos, ropa, pilas, acumuladores, muebles y enseres así como los residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria, y los animales domésticos muertos. También los residuos procedentes de la limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas, y vehículos abandonados.

RESIDUOS COMERCIALES: residuos generados por la actividad propia del comercio, al por mayor y al por menor, de los servicios de restauración y bares, de las oficinas y de los mercados, así como del resto del sector servicios.

RESIDUOS INDUSTRIALES: residuos resultantes de los procesos de fabricación, de transformación, de utilización, de consumo, de limpieza o de mantenimiento generados por la actividad industrial, excluidas las emisiones a la atmósfera reguladas en la Ley 34/2007, de 15 de noviembre.

RESIDUOS INERTES: aquellos que no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. No son solubles, ni combustibles, ni reaccionan física ni químicamente de ninguna otra manera, ni son biodegradables, ni afectan negativamente a otras materias con las cuales entran en contacto de forma que pueda dar lugar a contaminación del medio ambiente o perjudicar la salud humana.

Son por ejemplo residuos inertes la mayor parte de los residuos de construcción y demolición, y de las industrias extractivas (minas y canteras)

RESIDUOS PELIGROSOS: aquellos que presenta una o varias de las características peligrosas enumeradas en el anexo III de la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre los residuos, (sustituido por el Reglamento (UE) nº 1357/2014 de la Comisión de 18 de diciembre de 2014) y aquél que pueda aprobar el Gobierno de conformidad con lo establecido en la normativa europea o en los convenios internacionales de los que España sea parte, así como los recipientes y envases que los hayan contenido.

La determinación de los residuos que han de considerarse como residuos peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la lista de residuos establecida en la Decisión 2014/955/UE de la Comisión, de 18 de diciembre de 2014.

RESIDUOS NO PELIGROSOS: Por exclusión, aquellos que no son ni inertes ni peligrosos. Así, por ejemplo son residuos no peligrosos el plástico, el papel/cartón, o el metal, siempre que no estén contaminados por alguna sustancia peligrosa.

RESIDUOS ESPECÍFICOS: existen ciertos grupos de residuos que, por reunir ciertas características especiales en cuanto a generación, naturaleza, gestión, etc, gozan de normativa especifica y forman por sí mismos un grupo diferenciado : residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), residuos sanitarios, neumáticos fuera de uso (NFU), vehículos al final de su vida útil (VFVU), pilas, acumuladores y baterías (PAB), aceites industriales usados,etc.

¿Cómo se identificacn los residuos? ¿Qué es el código LER?

Se utilizarán los siguientes sistema de identificación y clasificación de residuos, que son compatibles entre sí y cuyo uso es simultáneo:

  • De una parte se identificarán las características de peligrosidad del residuo conforme al anexo III de la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre los residuos (sustituido por el Reglamento (UE) nº 1357/2014 de la Comisión de 18 de diciembre de 2014)

  • Por otro lado se clasificará el residuo con el correspondiente código L.E.R. de la Lista Europea de Residuos, aprobada por la Decisión 2000/532/CE y modificada por la Decisión 2014/955/UE. Dicha norma clasifica los diferentes tipos de residuos mediante códigos de 6 cifras (código L.E.R.) de acuerdo con el siguiente procedimiento para su localización dentro de la lista.:

  • Localizar la fuente que genera el residuo en los capítulos 1 a 12 o 17 a 20 y buscar el código apropiado de seis cifras para el residuo, excluyendo los códigos finalizados en 99.

  • Si no se encuentra ningún código de residuo apropiado en los capítulos anteriores, se deberán consultar los capítulos 13,14 y 15.

  • Si el residuo no se encuentra en ninguno de estos códigos, habrá que dirigirse al capítulo 16.

  • Si tampoco se encuentra en el capítulo 16, se deberá utilizar el código 99 (residuos no especificados en otra categoría) en la parte de la lista que corresponde a la actividad identificada en el primer paso.

  • Si el código seleccionado tiene asociado un asterisco (*), el residuo es considerado peligroso; de lo contrario será no peligroso.

La lista se encuentra estructurada en capítulos y subcapítulos. De los 20 capítulos disponibles, 16 corresponden a diferentes actividades productivas y los 4 restantes tienen un carácter general.

Así, por ejemplo, el residuo 04 02 16* (Colorantes y pigmentos que contienen sustancias peligrosas) está incluido en el capítulo 04 (Residuos de la Industria del cuero de la piel y del textil) y en el subcapítulo 04 02 (Residuos de la Industria textil)

¿Cómo sé si un residuo es peligroso?

 

Un residuo se considera peligroso cuando presenta unas determinadas características de peligrosidad y, por tanto, es necesario someterlo a exigencias adicionales de control para evitar que pueda provocar daños a la salud o al medio ambiente durante su producción y gestión.

La determinación de los residuos que han de considerarse como residuos peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la lista establecida en la Decisión 2000/532/CE y modificada por la Decisión 2014/955/CE de la Comisión de 18 de diciembre de 2014.

En el caso de que a un residuo se le pueda asignar códigos de residuos peligroso y códigos de residuos no peligroso, la determinación de si se trata de uno u otro se hará comprobando si debido a su composición reúne una o más de las características de peligrosidad enumeradas en el anexo III de la Directiva 2008/98/CE (sustituido por el Reglamento (UE) nº 1357/2014 de la Comisión de 18 de diciembre de 2014). Recuerde que si el código seleccionado para el residuo tiene asociado un asterisco (*), el residuo será considerado como peligroso; de lo contrario será no peligroso.

Si la composición cuantitativa y cualitativa del residuo es conocida se procederá de la siguiente manera:

  1. Buscar la clasificación toxicológica de las sustancias presentes (según tabla 3.1 del anexo VI del Reglamento (CE) nº 1272/2008, de 16 de septiembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas)

  2. Determinar la/las característica/s de peligrosidad (según Reglamento (UE) nº 1357/2014, de la Comisión, de 18 de diciembre de 2014)

Si la composición del residuo no es conocida, la determinación de sus características de peligrosidad se deberá llevar a cabo mediante la realización de ensayos. Los métodos de ensayo que podrán aplicarse son:

  • Reglamento (CE) nº 440/2008 de la Comisión de 30 de mayo de 2008 por el que se establecen métodos de ensayo de acuerdo con el Reglamento (CE) nº 1907/2006 (REACH)

  • Notas pertinentes del Comité Europeo de Normalización (CEN)

  • Otros métodos reconocidos internacionalmente.

¿Soy productor de residuos?

 Un residuo se considera peligroso cuando presenta unas determinadas características de peligrosidad y, por tanto, es necesario someterlo a exigencias adicionales de control para evitar que pueda provocar daños a la salud o al medio ambiente durante su producción y gestión.

La determinación de los residuos que han de considerarse como residuos peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la lista establecida en la Decisión 2000/532/CE y modificada por la Decisión 2014/955/CE de la Comisión de 18 de diciembre de 2014.

En el caso de que a un residuo se le pueda asignar códigos de residuos peligroso y códigos de residuos no peligroso, la determinación de si se trata de uno u otro se hará comprobando si debido a su composición reúne una o más de las características de peligrosidad enumeradas en el anexo III de la Directiva 2008/98/CE (sustituido por el Reglamento (UE) nº 1357/2014 de la Comisión de 18 de diciembre de 2014). Recuerde que si el código seleccionado para el residuo tiene asociado un asterisco (*), el residuo será considerado como peligroso; de lo contrario será no peligroso.

Si la composición cuantitativa y cualitativa del residuo es conocida se procederá de la siguiente manera:

  1. Buscar la clasificación toxicológica de las sustancias presentes (según tabla 3.1 del anexo VI del Reglamento (CE) nº 1272/2008, de 16 de septiembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas)

  2. Determinar la/las característica/s de peligrosidad (según Reglamento (UE) nº 1357/2014, de la Comisión, de 18 de diciembre de 2014)

Si la composición del residuo no es conocida, la determinación de sus características de peligrosidad se deberá llevar a cabo mediante la realización de ensayos. Los métodos de ensayo que podrán aplicarse son:

  • Reglamento (CE) nº 440/2008 de la Comisión de 30 de mayo de 2008 por el que se establecen métodos de ensayo de acuerdo con el Reglamento (CE) nº 1907/2006 (REACH)

  • Notas pertinentes del Comité Europeo de Normalización (CEN)

  • Otros métodos reconocidos internacionalmente.

 

¿Que es una comunicación previa y una declaración responsable?

La comunicación previa y la declaración responsable son dos procedimientos administrativos introducidos por la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. De acuerdo con su artículo 71.bis) se define:

COMUNICACIÓN PREVIA: documento mediante el que los interesados ponen en conocimiento de la Administración Pública competente sus datos identificativos y demás requisitos exigibles para el ejercicio de un derecho o el inicio de una actividad.

DECLARACIÓN RESPONSABLE: documento suscrito por un interesado en el que manifiesta, bajo su responsabilidad, que cumple con los requisitos establecidos en la normativa vigente para acceder al reconocimiento de un derecho o facultad o para su ejercicio, que dispone de la documentación que así lo acredita y que se compromete a mantener su cumplimiento durante el periodo de tiempo inherente a dicho reconocimiento o ejercicio.

De acuerdo con el artículo 42 de la Ley 30/1992, en los procedimientos sometidos al régimen de autorización el órgano competente está obligado de resolver de manera expresa y a notificar dicha resolución al interesado. En cambio las declaraciones responsables y las comunicaciones previas producen los efectos que se determinen en cada caso por la legislación correspondiente y permiten, con carácter general, el reconocimiento o ejercicio de un derecho o bien el inicio de una actividad, desde el día de su presentación. Es por esto que el órgano competente no está obligado a dictar resolución expresa ni a practicar notificación alguna, sin perjuicio de que ejerza las facultades de comprobación, control e inspección que tenga atribuidas.

La legislación en materia de residuos establece dos instrumentos de intervención administrativa para las actividades de producción y gestión de residuos, a saber, aquellas actividades que están sometidas al régimen de autorización por el órgano ambiental competente y aquellas otras que están sometidas al régimen de comunicación previa ante dicho órgano.

Están sujetos al procedimiento de comunicación previa las actividades de producción de residuos, así como las de gestión de residuos relativas al transporte de residuos con carácter profesional y las realizadas en calidad de agente y negociante. Están sometidos a autorización del órgano ambiental competente las personas físicas o jurídicas que realizan operaciones de tratamiento de residuos así como los titulares de las instalaciones donde se desarrollen tales actividades de tratamiento.

¿Qué obligaciones debo cumplir como productor de residuos peligrosos?

 

Son obligaciones del productor de residuos las siguientes:

  • Formalizar la comunicación previamente al inicio de su actividad productiva ante el órgano ambiental competente de la Comunitat Valenciana conforme al procedimiento establecido en el siguiente enlace: http://www.gva.es/es/inicio/procedimientos?id_proc=16553&version=amp. Esta comunicación ha de formalizarse si, y solo si, la instalación o actividad productiva se encuentra en alguno de los siguientes supuestos: si produce residuos peligrosos en cualquier cantidad, si genera más de 1.000 toneladas anuales de residuos no peligrosos, o bien si se encuentra en ambos supuestos simultáneamente.

  • Asegurar el tratamiento adecuado de sus residuos, bien porque realice el tratamiento por sí mismo, bien porque se lo encargue a un negociante o a un gestor autorizado. Puede consultar la lista de gestores en el siguiente enlace:

    http://consultas.cma.gva.es/areas/calidad_ambiental/residuos/BuscadorResiduos/buscador_residuos_avanzado.aspx?idioma=C

  • Suministrar a las empresas autorizadas para llevar a cabo la gestión de los residuos la información necesaria para su adecuado tratamiento y/o eliminación.

  • mantener los residuos almacenados en condiciones adecuadas de higiene y seguridad mientras se encuentren en su poder.

  • No mezclar ni diluir los residuos peligrosos con otras categorías de residuos peligroso ni con otros residuos, sustancias o materiales.

  • Almacenar, envasar y etiquetar los residuos peligrosos en el lugar de producción antes de su recogida y transporte con arreglo a las normas aplicables.

  • Cumplir con los requisitos recogidos en el procedimiento reglamentariamente establecido relativo a los residuos peligrosos.

  • Elaborar y remitir al órgano ambiental competente de la Comunitat Valenciana un estudio de minimización comprometiéndose a reducir la producción de sus residuos peligrosos, cuando su producción anual sea superior a 10.000 kilogramos anuales.

La responsabilidad del productor de residuos, cuando no realice el tratamiento por si mismos, concluye cuando los entreguen a un negociante para su tratamiento, o a una empresa o entidad de tratamiento autorizadas siempre que la entrega se acredite documentalmente y se realice cumpliendo los requisitos legalmente establecidos.

¿Dónde puedo encontrar información sobre la producción de residuos en la Comunitat Valenciana?

 

Puede consultar información sobre la producción de residuos en el Inventario y Catálogo de Residuos de la Comunidad Valenciana que se encuentra disponible en la página web del organismo competente en materia de residuos www.cma.gva.es (Calidad ambiental >residuos).

Asimismo puede consultar los productores de residuos registrados en el ámbito territorial de la Comunitat Valenciana en la página web de esta conselleria (www.citma.es) a través de la siguiente ruta de acceso:

CITMA - Calidad Ambiental – RESIDUOS - Buscadores de gestores y productores de residuos

o bien en el siguiente enlace:

http://consultas.cma.gva.es/areas/calidad_ambiental/residuos/ProductoresResiduos/buscador.aspx

 

¿Qué debo hacer con mis residuos?, ¿Los puedo gestionar yo mismo?

Todo productor de residuos está obligado a asegurar el tratamiento adecuado de sus residuos, bien porque realice el tratamiento por sí mismo (en cuyo caso deberá obtener la correspondiente autorización administrativa), bien porque se lo encargue a un negociante o a un gestor autorizado.

 

¿Qué tipos de gestores existen?

 

Por gestor de residuos se entiende aquella persona o entidad, pública o privada, registrada mediante autorización o comunicación que realice operaciones de recogida, transporte, almacenamiento y/o tratamiento de residuos, incluidas las actuaciones realizadas en calidad de negociante o agente.

Podemos clasificar a los gestores de residuos en dos grandes grupos:

  • aquellos sujetos al régimen de comunicación previa al inicio de su actividad, a saber, transportistas de residuos con carácter profesional, agentes y negociantes.

  • aquellos sujetos al régimen de autorización previa al inicio de su actividad, a saber, las personas físicas o jurídicas que realizan operaciones de tratamiento de residuos así como las instalaciones donde se desarrollen tales actividades.

Tanto unos como otros deben haber comunicado o solicitado, según corresponda, al órgano ambiental competente qué tipo de residuos va a gestionar (peligrosos o no peligrosos, identificándolos con el correspondiente código L.E.R.)

 

Un gestor de residuos ¿puede retirarme cualquier residuo?

 No.Tan solo puede operar con los residuos que haya comunicado previamente o para los que haya sido autorizado expresamente.

¿Cómo puedo conocer los gestores autorizados para un residuo? 

 Puede consultar los gestores registrados en el ámbito territorial de la Comunitat Valenciana en la página web de esta conselleria (www.citma.es) a través de la siguiente ruta de acceso:

CITMA - Calidad Ambiental – RESIDUOS - Buscadores de gestores y productores de residuos

o bien en el siguiente enlace:

http://consultas.cma.gva.es/areas/calidad_ambiental/residuos/BuscadorResiduos/buscador_residuos_avanzado.aspx?idioma=C

 

¿Dónde puedo encontrar los procedimientos y documentos necesarios acerca de autorizaciones e inscripciones para la producción y/o gestión de residuos?  

Puede encontrar toda la información relacionada con los diferentes procedimientos y la documentación asociada a los mismos:

 

¿Qué es un documento de aceptación?

 

El documento de aceptación viene establecido en el artículo 34 del Real Decreto 833/1988 y sirve para justificar que el gestor admite al productor los residuos a gestionar. Corresponde al gestor de residuos autorizado emitir dicho documento a petición del productor.

Sin embargo debe saber que desde el 7 de mayo de 2015 dicho documento desaparece como tal con motivo de la derogación del citado artículo por el Real Decreto 180/2015, de 13 de marzo, por el que se regula el traslado de residuos en el interior del territorio del Estado.

Por tanto, considerando el régimen de obligaciones que debe atender todo productor u otro poseedor de residuo, si usted encarga el tratamiento de los residuos a un negociante o a un gestor autorizado deberá estar en condiciones de acreditar documentalmente y de manera fehaciente la entrega de los residuos a dichos operadores.

 

¿Qué es un DCS?

El Documento de Control y Seguimiento (conocido familiarmente como D.C.S.) es el documento que se acompaña cada traslado de un residuo peligroso. Su contenido y formato se regula en el artículo 36 y en el Anexo V del Real Decreto 833/1988. En él se recoge información sobre el productor, gestor y transportista del residuo, tipología y cantidad transportada del residuo, así como todas las incidencias que pudieran ocurrir durante su traslado.

No obstante debe saber que el 7 de mayo de 2015 entró en vigor el Real Decreto 180/2015, de 13 de marzo, por el que se regula el traslado de residuos en el interior del territorio del Estado, norma reglamentaria que ha derogado el artículo 36 y el anexo V del Real Decreto 833/1988.

Desde esa fecha cada residuo peligroso que se traslade debe ir acompañado del denominado "documento de identificación", que sustituye al D.C.S y cuyo contenido figura en el anexo I del Real Decreto 180/2015. Sin embargo esta norma establece un periodo transitorio de un año desde su entrada en vigor durante el cual podrá seguir utilizándose el D.C.S. hasta que las Administraciones públicas competentes adapten el procedimiento y los documentos de traslado a lo previsto en este real decreto.

 

 

 

Entre Comunidades Autónomas, ¿Es necesario algún requisito adicional para el traslado de un residuo?

El día 7 de mayo de 2015 entró en vigor el Real Decreto 180/2015, de 13 de marzo, por el que se regula el traslado de residuos en el interior del territorio del Estado previsto en el artículo 25 de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados.

De conformidad con dicha norma reglamentaria son requisitos aplicables a todos los traslados de residuos regulados en este real decreto, los siguientes:

  1. Disponer, con carácter previo al inicio de un traslado, de un contrato de tratamiento según se establece en su artículo 2.h). En el caso de los residuos que se trasladen entre dos instalaciones de tratamiento que sean gestionadas por la misma entidad jurídica, este contrato se podrá sustituir por una declaración de la entidad en cuestión que incluya al menos el contenido especificado en su artículo 5.

  2. Que los residuos vayan acompañados de un documento de identificación desde el origen hasta su recepción en la instalación de destino.

Además de estos requisitos, quedan sometidos al requisito de notificación previa al traslado:

  1. Los traslados de residuos peligrosos;

  2. Los traslados de residuos destinados a eliminación;

  3. Los traslados de residuos destinados a instalaciones de incineración clasificadas como valorización, según lo previsto en la operación R1 del anexo II de la Ley 22/2011, de 28 de julio, en lo relativo al cumplimiento de la formula de eficiencia energética;

  4. Los traslados que se destinen a valorización de residuos domésticos mezclados identificados con el código LER 20 03 01 y de los residuos que reglamentariamente se establezcan.

Quedan excluidos del requisito de notificación previa:

  1. Los traslados de residuos no peligrosos indicados en los apartados c y d anteriores, destinados a valorización, si la cantidad de residuos trasladados no sobrepasa los 20 kg.

  2. Los traslados de residuos destinados a análisis de laboratorio para evaluar sus características físicas o químicas o para determinar su idoneidad para operaciones de valorización o eliminación. La cantidad de tales residuos, salvo cuando sean expresamente destinados a análisis de laboratorio, se determinará en función de la cantidad mínima que sea razonablemente necesaria para hacer el análisis en cada caso, y no superará los 25 kg.

En el caso de traslados de residuos peligrosos, y hasta el 7 de mayo de 2016, podrá seguir utilizándose el Documento de Control y Seguimiento (D.C.S.) en lugar del documento de identificación en los traslados de residuos peligrosos.

¿Qué es una Hoja de Control y Recogida?  

 La Hoja de Control y Recogida (HCR) es un documento pensado exclusivamente para ser usado por gestores y pequeños productores de residuos peligrosos (<10 Tm al año) para el traslado de este tipo de residuos en la Comunidad Valenciana. Su uso viene regulado mediante la Orden de 6 de julio de 1994, del Conseller de Medio Ambiente, por la que se regulan los documentos de control y seguimiento de residuos tóxicos y peligrosos para emplear únicamente por pequeños productores de residuos.

Un Pequeño Productor, ¿puede utilizar DCS?

 Sí, puede utilizar indistintamente DCS o HCR.

 

¿Qué es un registro de residuos peligrosos? ¿Quiénes están obligados a tenerlo? 

El artículo 40 de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados establece que las personas físicas o jurídicas registradas, sean productores o gestores de residuos, dispondrán de un archivo físico o telemático donde se recoja por orden cronológico la cantidad, naturaleza, origen, destino y método de tratamiento de los residuos; cuando proceda se inscribirá también, el medio de transporte y la frecuencia de recogida.

La información contenida en dicho archivo se guardará durante, al menos, tres años, quedando a disposición de las autoridades competentes a los efectos de su inspección y control.


 

¿Existe algún modelo oficial de libro de registro? ¿Debe estar diligenciado?

No. La normativa básica establece tan solo su contenido mínimo, permitiendo que el archivo se formalice en formato físico o telemático

 

¿Qué es un estudio de minimización de residuos? ¿Quién debe presentarlo? ¿Cada cuánto tiempo hay que presentarlo? ¿Cuál es su contenido?  

De acuerdo con la legislación básica en materia de residuos los productores de residuos peligrosos están obligados a elaborar y remitir a la Comunidad Autónoma un estudio de minimización. Quedan exentos de esta obligación los productores de residuos peligrosos cuya producción no supere los 10.000 kilogramos anuales (pequeños productores)

Dicho estudio debe presentarse cada cuatro años ante el órgano ambiental competente, comprometiéndose a reducir la producción de sus residuos en la medida de sus posibilidades.

El plan contendrá como mínimo previsiones relativas a los objetivos de reducción y valorización de residuos con indicación de su cuantificación, las medidas previstas para alcanzarlos y el sistema de evaluación y control de consecución de los objetivos.

¿Qué es una "Memoria anual de gestión"? ¿Quién debe presentarla? ¿Cada cuánto tiempo ha de hacerlo?

 

Las personas físicas o jurídicas registradas, tanto los productores como los gestores de residuos, están obligados a disponer de un archivo físico o telemático donde se recoja la información relativa a los residuos producidos o gestionados. Dicho archivo reflejará por orden cronológico la cantidad, naturaleza, origen, destino y método de tratamiento de los residuos y, cuando proceda, también el medio de transporte y la frecuencia de recogida. Se guardará la información archivada durante, al menos, tres años y estará a disposición de las autoridades competentes a efectos de inspección y control.

Por otro lado, las personas físicas o jurídicas que hayan obtenido una autorización de tratamiento de residuos deberá elaborar anualmente una memoria resumen de la información contenida en el Archivo cronológico relativa a su actividad de tratamiento de residuos. Dicha memoria se elaborará en el formato normalizado que el órgano ambiental competente haya establecido y vendrá referida al ejercicio anterior, debiendo presentarse ante dicho órgano antes del 1 de marzo de cada año.

¿Debo guardar la documentación de residuos peligrosos? 

De manera general, se debe guardar copia durante, al menos, 3 años de todos los documentos que la normativa establece en la producción y gestión de los residuos

 

Un particular ¿Dónde puede llevar sus residuos?

De acuerdo con la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, los residuos generados en los hogares como consecuencia de la actividad domésticas son residuos domésticos.

La competencia para la gestión de estos residuos recae, con carácter obligatorio, en las entidades locales en los términos previstos en sus respectivas ordenanzas, en el marco jurídico de lo establecido en esta Ley 22/2011 y en la que en su caso dicte la Comunidad Autónoma. La responsabilidad de los particulares (poseedores iniciales de residuos domésticos) concluye, cuando los hayan entregado en los términos previstos en las ordenanzas locales y en el resto de la normativa aplicable.

Los particulares deben depositar sus residuos en los sistemas de recogida establecidos en cada municipio. No obstante, existen determinados residuos que por su volumen o peligrosidad (pilas, tubos fluorescentes, aceites, etc) no pueden ser depositados en los contenedores habituales. Para estos residuos lo más sencillo es acudir al ecoparque de su localidad, donde se harán cargo del residuo. Lo más habitual es que le exijan acreditar que reside en la misma localidad por lo que deberá acudir provisto documento acreditativo de su residencia.

 

Una empresa ¿Puede llevar sus residuos a un ecoparque? 

Se deberá consultar las ordenanzas reguladoras del ecoparque para conocer la tipología de residuos admitidos al mismo y sus usuarios potenciales. Lo más habitual es que las industrias y los grandes comercios deban contactar con gestores autorizados para la retirada de sus residuos, en especial los peligrosos.

 

¿Una empresa cuya actividad es la construcción debe autorizarse o inscribirse como productor de residuos peligrosos?

De acuerdo al artículo 2 del Real Decreto 105/2008, de 1 de febrero, por el que se regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición se entiende por:

Productor de residuos de construcción y demolición "la persona física o jurídica titular de la licencia urbanística en una obra de construcción o demolición. En aquellas obras que no precisen de licencia urbanística, tendrá la consideración de productor del residuo la persona física o jurídica titular del bien inmueble objeto de una obra de construcción o demolición".

Poseedor de residuos de construcción y demolición "la persona física o jurídica que tenga en su poder los residuos de construcción y demolición y que no ostente la condición de gestor de residuos. En todo caso, tendrá la consideración de poseedor la persona física o jurídica que ejecute la obra de construcción o demolición, tales como el constructor, los subcontratistas o los trabajadores autónomos. En todo caso, no tendrán la consideración de poseedor de residuos de construcción y demolición los trabajadores por cuenta ajena".

En la medida que la empresa constructora esté incluida en uno de los supuestos de la figura del poseedor no procederá a la inscripción y/o autorización por no serle de aplicación el régimen jurídico de la producción de residuos peligrosos

¿Que es el NIMA?

 

El NIMA (Número de Identificación Medio Ambiental) es el código que identifica inequívocamente todos y cada uno de los centros registrados como productores y/o gestores de residuos.

El NIMA es un código empleado a nivel estatal, por lo que todos los centros productores, transportistas o gestores de residuos, independientemente de su localización tienen un NIMA asociado que deberá ser conocido por las AA.PP. y entidades privadas con las que participe ese centro, permitiendo así el intercambio electrónico de datos entre todos los actores participantes.

Los NIMA deben de ser obligatoriamente referenciados en todos aquellos documentos que productores y gestores utilicen en su actividad y en sus relaciones administrativas con los órgano ambientales competentes.

De la misma forma que un NIF va asociado a una empresa, el NIMA va asociado a un centro, entendiendo como CENTRO una o varias instalaciones sujetas a autorización, comunicación y registro, situadas en el mismo emplazamiento y cuyo titular sea la misma persona física o jurídica.

Existen por tanto tres vectores fundamentales que determinan claramente la definición del código NIMA: Titular (datos NIF), Emplazamiento (UTM) y Actividad principal (NACE-CNAE)

NIF+ EMPLAZAMIENTO+ACTIVIDAD PRINCIPAL = NIMA

¿Quien asigna los NIMAs?

La Comunidad Autónoma donde se encuentra emplazado el centro será la encargada de dar de alta los datos del mismo, y de asignar el código NIMA

De la misma manera que el alta, de la actualización del registro y la baja del mismo se encargará la Comunidad Autónoma propietaria del registro, que como ya se ha dicho, será aquella donde se encuentra ubicado el centro.

Los NIMA de los centros localizados en la Comunidad Valenciana son asignados por el órgano competente en materia de residuos de la Generalitat Valenciana y están publicados en las mismas aplicaciones de su web.

¿Como se codifican los centros?

El código NIMA está formado por una secuencia numérica de diez dígitos, haciendo referencia los dos primeros al código INE (Instituto Nacional de Estadística) de Provincia donde se encuentra ubicado el centro y los ocho dígitos restantes se gestionarán por cada Comunidad Autónoma como un contador.

XXYYYYYYYY= NIMA, siendo XX el código de provincia NIE y YYYYYYYY un código numérico aleatorio de 8 dígitos.

¿Cuándo se asigna un NIMA a un centro?

Se asignará el código NIMA en el momento de iniciar el primer trámite ambiental, venga dado por una inspección, al solicitar la inscripción en un registro, al iniciar el expediente de autorización, por la tramitación de otro tipo de expediente, o incluso por la solicitud a la Comunidades Autónomas de un traslado inminente. En definitiva, el NIMA se asigna en el momento en que la Administración tiene conocimiento de un determinado centro, susceptible de cierta actividad ambiental.

La asignación del NIMA será independiente a la tramitación de la autorización, un NIMA indica la existencia de un centro, esté o no autorizado. De esta forma se podrán iniciar todos los expedientes necesarios, identificando para cada centro su código NIMA.

Por tanto, que un centro tenga NIMA no significa necesariamente que esté convenientemente registrado o autorizado.

¿Dónde consultar los códigos NIMA de otras CC AA?

El órgano competente en materia de residuos de la Generalitat Valenciana dispone en su página web de sendos buscadores de gestores y productores. En estos buscadores se puede consultar el NIMA de los centros autorizados o registrados como productores o gestores de residuos.

Para consultar los NIMAs de centros de otras CC. AA. debe dirigirse a los portales públicos de las Consejerías los órganos competentes en materia de medio ambiente donde se han habilitado aplicaciones de búsqueda on line similares. En la actualidad casi la totalidad de las Comunidades Autónomas han inventariado sus centros.

 

¿Qué diferencia hay entre un agente de residuos y un negociante de residuos?

 

Ambos operadores ostentan la condición de gestores de residuos y ambos pueden operar con residuos peligrosos y no peligrosos, según haya sido el contenido de la comunicación previa que hayan formalizado ante el órgano ambiental competente.

El agente de residuos actúa por cuenta de un tercero, ya sea el productor u otro poseedor, que contrata sus servicios de intermediación para que organice en su nombre el tratamiento de los residuos. Así pues la responsabilidad sobre el residuo continúa recayendo sobre el productor o poseedor del residuo quien decide en última instancia qué gestor va a tratar sus residuos.

El negociante es un operador que interviene en la cadena de gestión del residuo a título personal, es decir, actúa por cuenta propia. Esto es así porque el negociante compra los residuos al productor o poseedor del residuo. El acto de compra del residuo implica la transmisión de la propiedad, transmisión que debe materializarse mediante el preceptivo contrato entre las partes y la posterior entrega del bien que se quiere transmitir (el residuo) por parte del productor o poseedor. Así el negociante asume las responsabilidades inherentes a la determinación del tratamiento más adecuado a dar a los residuos adquiridos.

Es fundamental destacar que esa compra y transmisión de la propiedad del residuo tiene un carácter finalista. Es decir, el negociante adquiere el residuo con la obligación y compromiso de asegurar el tratamiento completo del residuo adquirido, quedando obligado a acreditarlo documentalmente al productor o poseedor del residuo.